EL ESCANDALO: Panamá cree que 6 artistas españoles evadieron impuestos de sus conciertos en ese país

foto multiple de artistasLos artistas y las empresas que los contrataron en el país centroamericano son objeto de revisión por parte de la Dirección General de Ingresos de Panamá (DGI) que le solicitó a la Agencia Tributaria española información sobre los conciertos porque tiene “sospechas” para pensar que el dinero declarado en los contratos no es real, asegura la investigación de El País.

Parte del dinero entregado, entonces, habría sido retribuido a los artistas por otras vías, asegura vocero del DGI. Las dudas se generaron porque los pagos a los conciertos eran por cuantías considerablemente menores.

Enrique Iglesias pactó un contrato por 90 mil dólares en Panamá por un evento, cuantía que se cuadriplica a la recibida por su padre, Julio Iglesias de la Cueva, 6 meses antes por un concierto en el que le pagaron 22 mil dólares.

También, 15 mil dólares son cuestionados de un cobro que hizo Raphael por un concierto en el que los promotores asumieron los gastos de alojamiento y estancia del músico y su grupo de acompañantes.

Otra de las dudas que tiene el gobierno panameño es el contrato que realizó Alejandro Sanz, por 30 mil dólares con Stereo 5000 Sonido y Luces en abril de 2013, que fue exento de impuesto.

Para el fisco de Panamá no es del todo claro por qué el grupo de La Oreja de Van Gogh solo recibió 2.500 dólares por una presentación en Ciudad de Panamá.

De encontrarse irregularidades en estas declaraciones de tributos, se habría cometido fraude en el IVA. El objetivo de la DGI es que la Agencia española le ayude examinar si los músicos declararon aportaciones en las fechas de los conciertos mencionados.

España es una de las naciones más estrictas en lo que concierne a la investigación sobre asuntos fiscales. A los artístas antes mencionados se suman los casos emblemáticos de asuntos fiscales de futbolistas como Leonel Messi, Xabi Alonso y Javier Mascherano. Incluso hasta la infanta Cristina fue acusada de evasión fiscal, reseña El Economista de América.

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