Las megadivas no se quedan sin bailar en todos los escándalos

mega cuerosQué destino…
No hay escándalo por desfalco y quiebra de bancos, funcionarios del gobierno acusados de corrupción, o líos de narcotraficantes, donde no estén envueltas mujeres megadivas, megamamis, y presentadoras de televisión…

Parece ser que lo primero que hacen los que consiguen dinero fácil, o se apropian de los recursos del pueblo, es asegurarse unas buenas nalgas, sean naturales o injertadas.

Y me perdonan que hable así, pero así se llama esa parte del cuerpo: !Nalgas!. En España le dicen de otra manera, hasta en la televisión, y la radio, pero eso que mencionan los españoles como si nada, aquí se considera una expresión vulgar.

Miren el caso de los ejecutivos del Banco Peravia, con unas novias megadivas muy atractivas, viviendo en apartamentos de lujo, y con negocios de tiendas en los más costosos mall de la capital.

Las dejaron abandonadas a su suerte al salir huyendo, y de ellos solo quedan «fotos y recuerdos», como la que ilustra estos comentarios, y que ya había sido publicada en el periódico El Nacional, a propósito de los allanamientos que las autoridades han hecho en los mismos, buscando evidencias del desfalco bancario.

Lo mismo sucedía con Baninter, que habían megadivas con tientas en Acróspolis, y viviendo en apartamentos que les fueron comprados con dinero del quebrado banco.
Todavía hay algunas haciéndose las locas…

De igual manera el caso de Figueroa Agosto, donde salieron a relucir operaciones estéticas y unos videos muy comprometedores, algunos de los cuales fueron retenidos, y no divulgados, para no afectar ciertos altares.

Pero, ahí están algunas megadivas bailando, y no precisamente el tema de Enrique Iglesias…

Hasta don Victor Díaz Rúa, quien como se sabe se ha tenido bajo la mirilla por el caudal de dinero que manejó en el Ministerio de Obras Públicas, tenía en nómina a un grupo de mujeres que cuando llegó el nuevo incumbente fueron canceladas.

Esas eran las chicas que iban a divertirse con Rúa los sábados al Mesón de Bari en la zona colonial.
Díaz Rúa es tan bárbaro que le mandó fotos de él con una presentadora de televisión al dueño del canal donde ella labora, para echarle un «vainas» y hacerle ver, que él estaba con ella.

Es en todo que están las ahora denominadas chapeadoras, buscándose lo suyo con generales, ministros, administradores, y por ello usted ve que cada vez que se arma un «barullo» lo primero que salen volando son los panties de las megadivas que andan prodigándose al mejor postor, dondequiera que huelen que hay cuartos.

Y eso, que si aquí se removieran más altares, muchas otras «santas pecadoras» caerían con las patas abiertas….¡Quitiplún!

(merengala.net)

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