EL DÍA QUE CONOCÍ A LIDIA
Por Carlos de San Juan
Era otro viaje mas donde quizás se sentaría a mi lado un desconocido el cual desde que arrancara el autobús se dormiría.
Me coloque mis audífonos para escuchar un poco de música para mitigar el cansancio del viaje el cual es canson.
Pero el día de ayer fue diferente, ella llego presurosa se sentó a mi lado, buenas tarde me dijo, igual le respondi.
La fragancia que llevaba puesta era exquisita, un aroma delicioso.
Una mujer bella, con una personalidad increíble, sin querer avasallante.
Inicie un dialogo, conversamos varias cosas, cada palabra suya reflejaba a una mujer madura a pesar de su edad.
Risas, chistes, eran parte de nuestra platica, que bien me sentía al lado de ella, escucharla hablar era como oír un coro de ángeles, en ese instante no quería que el autobús llegara a Santiago, tenia tiempo pero mucho tiempo que no hablaba con alguien así, una mujer tan especial.
Llegamos a nuestro destino un hermano la esperaba, me lo presento, me despide rápidamente, con su cara plasmada en mi mente, no se cuando la vuelva a ver, lo que se es que desde que la conocí las horas, los días dejaron de ser iguales, desde que conocí a Lidia.
imunify-bot-check