DISEÑADOR HABIA PLANEADO SUICIDARSE EN PLENO ESCENARIO
El diseñador británico Alexander McQueen, que apareció ahorcado a los 40 años en su domicilio londinense, llegó a planear su propio suicidio en la pasarela, según revela una nueva biografía, firmada por Andrew Wilson, que será publicada en el Reino Unido a finales de febrero (“Alexander McQueen: Blood Beneath the Skin”).
La revelación la hace el diseñador español Sebastián Pons, que recuerda una conversación que mantuvo con él en Mallorca en el 2009, un año antes de su trágica muerte.
“Ya he diseñado mi última colección”, anticipó McQueen. “¿A qué te refieres como la última?”, preguntó su ex colaborador y amigo mallorquín. “Querrás decir la próxima colección”. “No, ésta va a ser la última”, replicó el diseñador británico. “Lo tengo en mi cabeza. Cuando muestre mi última colección, me voy a matar. Voy a acabar con todo esto”.
Su plan consistía en convertir el suicidio en una especie de “performance”. La idea de McQueen era salir a escena al final del “show”, envuelto en una caja trasparente de metacrilato. Y pegarse un tiro en la cabeza delante de la audiencia, de modo que su cerebro quedara estampado a la vista de todos contra el plástico.
El macabro plan disparó las alarmas. Pons llamó a la casa madre en Londres y expresó su preocupación por la salud mental de McQueen. “Está perfectamente bien, no te preocupes”, intentaron tranquilizarle. “No está bien”, replicó Pons. “Está muy mal”.
Semanas después, McQueen intentó suicidarse por primera vez de una sobredosis. El julio del 2009 volvió a intentarlo. La punto final lo puso la enfermedad terminal y la agonía de su madre, Joyce, con quien tenía una relación muy estrecha. Su hermana Jacqui recuerda sus últimos días con “la vulnerabilidad de un niño, como si estuviera totalmente perdido”.
(LOC)