En New Yorl se lucha por nuevas medidas contra la discriminación por cómo se lleva el cabello

En la ciudad de Nueva York pedir a los empleados, a estudiantes o miembros del personal de una escuela que cambien el estilo de su cabello, bajo la premisa de que ciertos peinados y ‘looks’ no van acorde con los protocolos de formalidad, es un acto de discriminación, castigado por la ley. La misma política aplica para lugares como clubes deportivos y clubes nocturnos.
Así lo dejó claro la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad, tras emitir este martes directrices específicas sobre el respeto al cabello de los neoyorquinos y la manera como deseen llevarlo, lo que es considerado un acto de defensa especialmente de las comunidades de color. Ese organismo decidió hacer claridad sobre el asunto, luego de recibir siete denuncias de actos discriminatorios contra personas afroamericanas, a quienes presuntamente no trataron con principios de igualdad.
La movida de la Comisión surgió luego de que trabajadores de un centro médico y una organización sin fines de lucro de El Bronx, al igual que empleados de un salón de belleza de Manhattan y un restaurante en Howard, interpusieran acciones al sentirse discriminados.