
En muchas partes del mundo la siesta es de rigor, pero científicos chinos advierten de que quienes las toman largas o duermen más de nueve horas durante la noche tienen un riesgo mayor de sufrir un derrame cerebral, según un artículo publicado hoy en la revista Neurology.
Las personas que normalmente hacen una siesta de más de 90 minutos durante el día son un 25 % más propensas a sufrir un infarto cerebral que quienes disfrutan de una siesta de no más de media hora.
Los investigadores también establecieron que las personas que no toman una siesta o las hacen con una duración de entre 31 minutos y una hora no tienen una mayor propensión a tener un ictus que quienes la disfrutan de menos de 30 minutos.
