
En los últimos años especialistas en medicina y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han reportado un incremento considerable en los casos de hígado graso o esteatosis hepática, una enfermedad crónica que a largo plazo puede derivarse en complicaciones de salud más serias.
El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, cumple con funciones únicas y vitales como es el caso de la producción de bilis, regula los niveles de sustancias químicas en la sangre, equilibra y fabrica la glucosa, descompone las grasas, facilita el proceso de digestión, depura sustancias tóxicos y fármacos, procesa la hemoglobina y es en principal encargado de filtrar todo lo que sucede en el organismo.
Lo cierto es que el hígado es tan fundamental que se le relaciona con cerca de 500 funciones clave en el cuerpo. Se trata de un órgano que trabaja sin parar y es muy propenso a la acumulación de toxinas y grasas, sin embargo cuando esta acumulación en lípidos supera del 5 al 10% del peso del hígado inician los problemas.
