La repostulación de Luis Abinader además de pasar por encima a sus palabras contra la reelección y burlarse de la historia de Peña Gómez y Hatuey Decamps abre la incertidumbre sobre el futuro del PRM del cual es dueño asociado a Hipólito Mejía.
La historia y los números actuales de una posición unida insinúan la derrota de Abinader en las próximas elecciones lo que le permite volver a ser candidato presidencial en el 28, por eso cierra puertas y ventanas a cualquier liderazgo que pueda emerger.
Los dirigentes del PRM desean la victoria de su candidato porque ellos también se reeligen y además inhabilita constitucionalmente a Abinader para competir algo que cambiaría las perspectivas actuales.
En el PRM a los que ambicionan el poder la incertidumbre los carcome por las variables en juego donde brota su herencia perredeísta de sólo hacer gobierno por cuatro años sin ninguna obra que exhibir.

