EL VENENO DE LA SERPIENTE
El Doctor Joaquin Balaguer tiene que estar riéndose en su tumba con las muelas de atrás, tanto que lo atacaron por querer su marcado empeño por perpetuarse en el poder.
Lo pusieron como un demonio, un ser maligno, peligroso, pero hoy aquellos que un día le criticaron perdieron la vergüenza y se montaron en el carro de la reelección.
Doctor Balaguer, carajo.