Mr. T, desde su difícil infancia al ocaso de su fama y el diagnóstico que le cambió la vida
Si bien su carrera no es demasiado extensa, es indudable que Mr. T es una de las figuras más emblemáticas de los años ochenta. Rival de Rocky en la tercera entrega de esa franquicia y conductor de la legendaria camioneta de ‘The A-Team’, este actor ganó una enorme popularidad que lo llevó a ser cara de dibujos animados, campañas publicitarias y decenas de productos de todo tipo. Sin embargo, ese subidón de fama pronto se desmoronó y Mr. T se convirtió en aquel ídolo que era más un consumo nostálgico que un presente de gloria. Y esa es la historia en la que hace foco Al descubierto: Mr. T, el documental en el que el propio protagonista repasa su vida y revela varios de sus secretos mejor guardados.
Un violento episodio
Laurence Tureaud, el verdadero nombre Mr. T, era un joven oriundo de un barrio de Chicago, en donde convivía con la delincuencia. La economía familiar era muy frágil, lo que lo obligó a trabajar desde muy chico. En el medio de esa delicada situación, un llamado telefónico cambió su perspectiva de vida: “Mi hermana llamó a todos mis hermanos. Mi madre había cobrado un cheque de ayuda social, unos matones la vieron entrar al edificio, uno se subió al ascensor en el primer piso, otro en el segundo, luego pararon el ascensor y uno le dijo: ´Dame el dinero, zorra, o te corto el cuello´. Yo tenía una escopeta calibre 12, la puse en mi auto, manejé hasta allá y a uno le rompí los dientes con la culata de la escopeta”. Luego de esa experiencia, la futura estrella consideró que debía ser una suerte de escudo para proteger a la gente que amaba y eso lo llevó a concluir que debía dedicarse justamente a ese negocio: el de ser guardaespaldas. Poco a poco, Mr. T se labró una gran fama en ese rubro, convirtiéndose en guardaespaldas de grandes estrellas como por ejemplo de Michael Jackson.
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