La Cámara de Diputados tiene en sus manos una pieza legislativa que busca poner freno a la violencia en los hospitales y que propone castigar con penas de hasta siete años de prisión a quienes agredan física o verbalmente a médicos, enfermeros y personal administrativo y de seguridad de los hospitales en pleno ejercicio de sus funciones.
La iniciativa, depositada por el diputado Miguel Arredondo, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), surge como una respuesta «ante el deterioro de la seguridad en los centros hospitalarios», como indican los argumentos de la iniciativa.
El proyecto de ley se estudiará en medio de un contexto de confrontaciones entre familiares de pacientes y personal médico, siendo el más reciente caso uno ocurrido el viernes en el Hospital Francisco E. Moscoso Puello, donde los familiares de un paciente gritaron improperios contra el personal de enfermería y arañaron a un agente de seguridad del centro.
