Para Lovely Raphael, madre de Stephora Anne-Mircie Joseph, el reloj ha cambiado su ritmo desde aquel 14 de noviembre, cada una de las 720 horas que han transcurrido han sido largas y le han hecho sentir la ausencia, el silencio y el vacío. Un recordatorio doloroso de que nunca más escuchará a su pequeña hija llamarla «mami».
Hace pocos días se conoció medidas de coerción a una parte de los involucrados. Pero la paz no ha llegado a la casa de Lovely. Por el contrario, cada día cerca de la navidad la envuelve en una profunda depresión.