ARELYS RODRIGUEZ: UNA FLOR HECHA MUJER
Por Carlos de San Juan
Aun recuerdo aquella tarde en que la conocí, quede encantado por su forma, petrificado por su mirad, pero mas por las buenas vibras que sentía a su lado.
La media hora que dure hablando con ella fueron una especie de lluvia bendita, esa que refresca el alma.
Me pase horas hablando conmigo mismo del honor que tuve al conocerla.
Si alguien me preguntara como la definiría, diría que amable, sencilla, servicial, trabajadora incansable, pero sobre todo una mujer especial.
Cuando por cualidad nos encontramos, siempre le digo naciste en el país equivocado, igual en la época equivocada, se ríe y me dice tu con tus ideas.
Desde aquí un homenaje a tu belleza, lo llenas todo con tu presencia.