
Otra de las justificaciones de la elección de Aerodom como concesionaria de los aeropuertos fue que proponía «la mayor inversión», US$417 millones en 20 años, más otros US$85 millones en un Fondo de Promoción Turística. La coordinación estaría cargo del Ministerio de Turismo, la concesionaria y Asonahores, cuyo director ejecutivo de entonces, Arturo Villanueva, fue miembro de la Comisión Técnica de Apoyo a la Licitación, y votó a Aerodom como ganadora.
A la vista del estado de las instalaciones transcurrido el tiempo, siempre hubo dudas sobre cuánto se invirtió realmente. Había contemplada una primera fase, en la que Aerodom debía invertir US$203 millones en los tres primeros años. Incumplió flagrantemente y lo reconoció. Lejos de ser sancionada, volvió a ser premiada por el Estado.
