«Auxilio, me voy a ahogar»: la noche en que un bombero desafió la muerte y salvó a una pareja
En la oscuridad de la madrugada, cuando el ruido del agua se impone sobre cualquier voz y el miedo paraliza hasta al más fuerte, María Peralta Ortiz y su esposo Miguel Montaño pensaron que su historia había llegado al final. La corriente del arroyo Lebrón, en Los Alcarrizos, no daba tregua. La lluvia había convertido su hogar en una trampa mortal.
El agua subió sin aviso. En cuestión de minutos, lo que era refugio se transformó en peligro. Desesperados, intentaron salir. Un vecino lanzó una soga como último recurso, pero el destino parecía jugar en su contra: la cuerda se rompió justo cuando estaban a punto de alcanzar la seguridad… entonces, la corriente los separó.
En medio de la oscuridad, cada uno luchaba por su vida. Miguel logró sujetarse de unas ramas, mientras María, apenas podía resistir. Lo único que los mantenía conectados era la voz: él la llamaba constantemente, negándose a perderla en la noche.