
Desde que empezaron los movimientos de protestas contra el racismo fruto de la indignación causada por la muerte del vigilante de seguridad, George Floyd, en Estados Unidos, los bodegueros dominicanos establecidos en el estado de New York se mantienen nerviosos y preocupados ante el temor de ser agredidos y saqueados por personas que aprovechan las protestas para destruir negocios.
“Tenemos una situación muy difícil, desde inicio de la semana pasada hemos tenido que estar resguardando nuestros negocios, poniéndoles planchas de plywood para tratar de asegurar un poco lo que con tanto esfuerzo hemos construido”, expresó Radhames Rodríguez, presidente de la organización Bodegueros Unidos de América (United Bodegas of América, en inglés), que agrupa a los bodegueros dominicanos en Estados Unidos.
