
«Uno está impuesto a buscarse la comida cada mes y este muchacho hace este tollo», expresa con la mirada perdida don Fausto Mercado, padre de Derlin Javier Mercado Martínez, uno de los detenidos por la muerte de un disparo del niño Gioser Luis Feliz Camilo, el pasado miércoles en Santiago.
Su papá cuenta que Derlin es el mayor de ocho hermanos, quien estudió en el colegio La Rosa y luego en un liceo de su comunidad Cienfuegos, donde llegó hasta el octavo curso.
«A él le gustaba trabajar, pero es de las personas que no son conformes”, establece Don Fausto, quien entregó un camión para que trabajara y al Derlin no querer, el pasado noviembre le pagó la famosa “vuelta por México” a su hijo.
