Frente a Sambil, donde uno de los pasos a desnivel vuelve a la superficie, cinco agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte (Digesett) se encuentran esperando en fila, uno detrás de otro.
Un motor empieza a asomar a la superficie. Es entonces cuando los agentes se despliegan en horizontal, detienen el tráfico, ordenan al conductor del motor que se desmonte y remolcan el vehículo hasta la acera. Luego, el tráfico retoma la normalidad.

