Edwin Encarnación fue exaltado al Salón de la Fama de La Romana, pero brilló por su ausencia
Edwin Encarnación tenía una cita con la gloria deportiva de su provincia, pero no llegó. El expelotero de Grandes Ligas fue exaltado este domingo al Salón de la Fama de los Inmortales del Deporte Romanense, pero fue representado por su madre y su edecán para recibir el reconocimiento.
En su lugar, Mireya Altagracia Rivero y Ramón Puello realizaron los saludos protocolares correspondientes al homenajeado y recibieron la medalla que formalizó la entrada de Encarnación a la gloria deportiva de La Romana, provincia que lo vio nacer.
“Edwin, el presente pergamino da fe de su exaltación del Salón de la Fama del Deporte Romanense”, fueron las palabras con las que quedó sellada su inscripción.
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