
El actual contexto de pandemia de Covid-19 y de un estado abrupto e inesperado de un aislamiento obligatorio que semana tras otra, se va adecuando a medidas compatibles con una flexibilización progresiva, sin lugar a dudas permitió que muchas personas recurrieran a esa creatividad oportuna, perspicaz, abocándose al invento de objetos, mecanismos, e ideas originales en torno a esta “nueva realidad”.
Y fue en Villa Giardino, una localidad ubicada a unos 50 kilómetros de Villa Carlos Paz, Córdoba, en donde Micael López y Natalia Dyszel materializaron una idea en la que creyeron óptima, conveniente, y completamente necesaria y adaptada a los tiempos que corren.
