El peligro que decidieron ignorar
SANTO DOMINGO. A punto de caer la noche, Eleno Olivares observaba los escombros de lo que fue su casa. La empezó a construir hace 18 años, luego de comprar un solar junto a la envasadora de gas propano, ubicada en el sector Los Ríos del Distrito Nacional, en donde se produjo una explosión la madrugada de ayer, y de la que él y su familia salieron ilesos.
-¿Pensó alguna vez al peligro que se exponía? ¿No imaginó que pudiera ocurrir una explosión como la de hoy?
El señor Olivares toma unos minutos para contestar.
-No, no lo pensé cuando hice mi casa aquí. Con el tiempo sí, fui analizando el peligro, pero no imaginé algo así.
Afirma que cuando inició la construcción de su vivienda, que alcanzó los tres pisos, había pocas casas en el lugar. “La gente compró solares y empezó a construir. Los que tenían más tiempo aquí me dijeron que cuando iban a instalar la planta se quejaron y protestaron, pero que al final la pusieron ahí”.
Sin embargo, Olivares no lamenta la pérdida de su casa, sino que agradece que ni sus seis hijos, ni su esposa, ni su nieto resultaran lesionados. También expresa sus gracias a Dios porque sus inquilinos, tres familias que vivían en el segundo y tercer piso, lograrán salir de la zona antes de la explosión.
“Esto se nubló de gas y eso dio tiempo a salir de aquí. Eso fue lo mejor que pudo suceder. Cuando esto explotó ya yo estaba en el jardín (El Botánico)”, expresa el señor Olivares, quien dijo que pasaría la noche en casa de familiares.