EL TAMBIEN TIENE SU SEGUNDA BASE: Evo Morales, la amante y un hijo secreto
Días antes del Carnaval, un entre eufórico y dramáticamente indignado periodista boliviano de la oposición, Carlos Valdeverde, desempolvó por TV un acta de nacimiento que revelaba la existencia de un hijo oculto del presidente Evo Morales y una antigua amante del mandatario devenida en exitosa empresaria, Gabriela Zapata.
La bomba cayó justo en medio de la campaña por el referéndum que se celebrará este 21 de febrero, y en el que los bolivianos deben decidir si aceptan la reelección indefinida del presidente. Con el escándalo en el aire, la propuesta impulsada desde el Ejecutivo perdió bríos en las encuestas rápidamente.
De hecho, la movida opositora de mostrar escandalosamente la vida privada de Morales se convirtió en una bola de nieve que obligó a todas las partes a salir a hablar y contar «su verdad».
El mismo Evo, micrófono en mano, reunió a la prensa para admitir que conoció a «esta señora» en 2005. Y que en 2007 tuvieron un niño, que según Evo, luego murió.
El presidente aseguró que hace 10 años que no tiene idea de la suerte de (otra vez) «esta señora», quien para la oposición curiosamente pasó a dirigir una empresa china en Bolivia, en un radical cambio de vida, gracias a lo que no tardaron de calificar y denunciar como «tráfico de influencias».
Todo el escándalo pareció hundir las preferencias por el Sí en el sondeo del 21. La encuesta publicada este domingo en varios diarios bolivianos señala que la intención de voto, hasta ahora bastante igualada entre el «sí» y el «no», se inclina ahora en un mayor porcentaje por el rechazo a la modificación constitucional que permitiría la reelección de Morales.
El sondeo recoge que el 47 % de los bolivianos se inclina por el «no», frente a un 28 % que lo hace por el sí y un 25 % de indecisos.