
Una sola habitación para hombres y mujeres, con las pocas camas que hay en muy mal estado y sin un baño propio, filtraciones que inundan el espacio cuando llueve e incluso ratones, son las condiciones que atraviesan 102 estudiantes de medicina de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) que cursan el internado en los hospitales Regional Universitario Presidente Estrella Ureña (Seguro Social) y Juan XXIII de esta ciudad.
Pese a que la universidad les cobra un monto mensual por el acondicionamiento de estas habitaciones para los médicos internos que rotan por estos centros de salud y las múltiples quejas de los alumnos con las autoridades de esta academia de educación superior, no han recibido soluciones.
