
Ya no es novedad que renombradas figuras del entretenimiento asuman el desafío de irrumpir con alguna candidatura en la escena política o acepten determinada función en el tren estatal.
La sociedad no lo ve con escepticismo, sin embargo, a estas conocidas personalidades del arte, la colectividad tiene en “ojo avizor” el manejo de sus funciones, y se le cuestiona, a veces sin piedad, el resultado de su trabajo.
Gente populares como al comunicadora Milagros Germán, el cantautor Manuel Jiménez, el merenguero Sergio Vargas, el cantautor José Antonio Rodríguez y el productor de televisión Roberto Salcedo, entre otros famosos vieron objetadas sus funciones, no solo por el pueblo que desaprobó su incursión en este campo, tampoco faltaron los detractores de la oposición que se mantuvieron todo el tiempo vigilantes.
