
Sacco y Vanzetti, dos jóvenes italianos inmigrantes en los Estados Unidos, víctimas de la discriminación social y política, electrocutados en la silla eléctrica en 1927, acusados de un crimen que no cometieron. Su caso abrió un proceso judicial que se prolongó por décadas, aun después de sus muertes.
En el período comprendido entre 1920 y 1927, los dos inmigrantes italianos Nicolás Sacco de 20 años y Bartolomé Vanzetti de 23, fueron apresados y acusados sin pruebas, de haber robado y cometer un asesinato en una fábrica de South Braintree, Massachusetts. Detenidos, las autoridades los condujeron en 1920 a la corte del referido Estado donde, en 1921, se les condenó a la pena de muerte. Permanecieron prisioneros durante siete años, tiempo en que continuó el proceso judicial, que debido a la injusticia cometida, llamó la atención de muchas personas e instituciones a nivel mundial.
