
Indicó que la presencia haitiana en el territorio dominicano es un mal necesario, por el valor que representa en los campos agrícolas, la ganadería y la construcción, especialmente en los pueblos de la Línea Noroeste. Reconoce que el tema migratorio es delicado y dijo que Haití debe enfrentar su propia realidad.
Dijo que los dominicanos deberían dejar de vivir de simple teoría hablando de Duarte, de sus ideales y de sus proyectos de vida la liberación del país, “cuando en la práctica nos quedamos lejos”. “Como dijo Jesús: este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”.
Y PORQUE NO HABLA DE LOS CRIMENES, ROBOS DE RESES, VIOLACIONES, MONSEÑOR CALLESE QUE A USTED NO LE LUCE HABLAR DE ESE TEMA.
