
Nueva York / Los Ángeles, Estados Unidos.- Empleados de gasolineras, supermercados, lavanderías, repartidores de comidas a domicilio o mecánicos, la comunidad latina copa muchos de los puestos clave que permite a Estados Unidos seguir funcionando en su peor momento, con más de un millón de personas contagiadas por el coronavirus y 68.000 fallecidas, a pesar de que el Gobierno de Donald Trump les niega en innumerables ocasiones papeles y ayudas.
Efe da voz a siete trabajadores de Nueva York, Los Ángeles, San Diego, Vernon y Maryland para dar fe de que los latinos siguen al pie del cañón en estos duros momentos y, ante el creciente desempleo, dan «gracias a Dios» por seguir con salud, poder alimentar a sus familias y, muy importante para ellos, «servir a la comunidad».
