Madre de Anneris: Me arrebataron parte de mi vida
En la sala de la casa verde, número 18, de la calle Segunda, en Los Altos de Sabana Perdida, se sentía el dolor en el ambiente.
Los gritos, lamentaciones, caras arrugadas y lágrimas por doquier eran el resultado del horrendo crimen cometido a Anneris Peña Reyes, de 39 años, una vida que se fue a destiempo a manos de un desconocido que la asesinó a puñaladas el pasado jueves en una joyería del Paseo del Conde, en donde laboraba, con la intención de robar el establecimiento.
Aunque afuera de la vivienda había dos lonas azules, para cubrir a los asistentes del intenso sol, la mayor parte de las personas prefirieron colocar las sillas plásticas blancas dentro del garaje, cocina y sala. En esta última se encontraba afligida la señora Fermina Pérez, madre de Anneris.
Doña Mimina, como es conocida por el barrio, no tenía consolación, decía, en reiteradas ocasiones, con voz entrecortada, que habían matado a su muñeca más pequeña y que le arrebataron una parte de su vida.
El dolor era tan grande que esta debía ser auxiliada a la hora de caminar por parientes. Los allegados y vecinos la abrazaban mientras desconsolada recalcaba frases como, “¿por qué mi hija tenía que irse de esa forma?”; “esto sí es grande” y, “mi pobre niña, no pudo defenderse de ese maleante”.