
En los últimos años una de las noticias científicas que más a causado impacto avala los beneficios de la restricción calórica para alargar la vida. Lo cierto es que todos queremos vivir más y la ciencia lo confirma: comer menos se asocia con un efecto positivo sobre la longevidad, la plasticidad cerebral y la respuesta inflamatoria del organismo.
Hoy más que nunca sabemos lo fundamental que es seguir una alimentación equilibrada, que se destaque por un alto consumo de alimentos integrales como las frutas, verduras, cereales de grano entero, frutos secos y semillas. Si a esto le sumamos comer menos es posible retrasar el envejecimiento y vivir con mucha más salud, energía y vitalidad.
