Una ventana de láminas metálicas servirá de conexión con el exterior a las celdas de la cárcel Las Parras o Nueva Victoria.
Esa será la proximidad de los reos con las añoranzas previas a una condena y ese hueco que durante las noches soplará el frío del encierro.
Se distribuirán entre cinco, alojados en literas y con un sanitario con privacidad limitada a una “puertecita blanca”. Así, en cada estancia donde se ubiquen los 2,400 reclusos, tras la inauguración de un primer cuadrante pautado para agosto.
HAY QUE PREGUNTARLE SI EL PERSONAL QUE CUIDA ESTA CARCEL ES SUIZO O DOMINICANOS

