Por Carlos de San Juan
El panorama electoral comienza a despejarse en torno a quienes serán los candidatos que optaran por ganar la alcaldía de la ciudad.
Pero no todo es como se ve, quienes aspiran tendrán que hacer muy bien sus amarres para poder salir airosos en esta plaza la cual es la mas difícil del país.
Monchy Rodriguez, se perfila como el candidato del partido gobernante, hasta ahora se ha mercadeado bien, pero debe de recordar que los votos están en los barrios, no en reuniones faranduleras, ni en comilonas con gente del medio.
Debe de tirarse a las calles a convencer a los indecisos, pero sobre todo negociar con Fernando Rosa, ponerse de acuerdo, sin el apoyo de este no lograría salir airoso.
Los otros aspirantes de su mismo partido tienen que ir donde el para no quedarse fuera, como la actual gobernadora.
Pero contara Monchy con el respaldo de las huestes leonelistas?
Hay que ver como parara eso, este ha sido uno de los principales promotores de la repostulacion del actual presidente Danilo Medina, de quien es aliado incondicional, cosa esta que los seguidores del ex mandatario le podrían cobrar muy caro.
Jose Enrique Sued, esta delante en todas las encuestas, un fenómeno de popularidad.
Tendrá que amarrar con mucha gente si quiere volver como alcalde debido al debilitamiento que tiene su partido en esta ciudad.
Ahora podría dar una sorpresa si los indecisos lo apoyan, pero el camino es largo y el lo sabe.
Gilberto Serrulle, llego con un buen nivel de aprobación pero no ha podido ganarse a mucha gente que esta esperando el día de las elecciones para votar en contra de el.
Ahora si logra granjearse el apoyo de la gente de Miguel Vargas, Hipolito Mejía y Luis Abinader podría dar un susto.
Hay que recordar que este subió por el apoyo de sectores del PLD y PRD, ahora si es inteligente podría dar un palo si logra ponerse de acuerdo con cierta gente disgustada dentro del oficialismo, si esos mismo que lo apoyaron.
En política nada esta escrito, hay que ver si quienes aspiran tienen suficiente capacidad para pactar, ceder, porque si se sienten victoriosos, se están creyendo su propia mentira.
