
El juicio de Shakira por fraude fiscal, que estaba previsto que comenzara el 20 de noviembre de 2023, en España, se resolvió en apenas ocho minutos después de que la cantante llegara a un acuerdo con la Fiscalía española.
Según el acuerdo, Shakira aceptó una condena en suspenso de tres años de cárcel y el pago de una multa de 7 millones de euros. La Fiscalía había pedido inicialmente una condena de ocho años y dos meses de cárcel y una multa de 23,8 millones de euros.
El acuerdo implica que Shakira no tendrá que ingresar en prisión, pero quedará registrada como delincuente fiscal.
Las acusaciones sostenían que la ex de Gerard Piqué vivió en España más de 183 días anuales durante los años 2012, 2013 y 2014, por lo que estaba obligada a pagar impuestos en el país. Shakira, por su parte, alegaba que tenía su residencia fiscal en Bahamas.
