
La obsesión de Michael Jackson, su afición por las películas clase B de terror, las ganas de interpretar a un monstruo (con los años se convertiría en uno de verdad), su vocación por estirar los limitaciones, su ambición por convertirse en el artista más importante de su tiempo, hicieron queThriller (el álbum y el video) marcaran su tiempo y que reconvirtieran el negocio de la música para siempre.
Para eso, Michael invirtió 20 veces más de lo que se gastaba en un video, obligó a cambiar sus modos y reglas a MTV, trajo a los directores de cine al mundo de los videoclips y le dio nueva vida a un álbum que ya parecía estar en una meseta comercial hasta convertirlo en el más vendido de la historia.
Buena parte de la leyenda de Michael Jackson se asienta en el video de Thriller, ese videoclip que nadie quería financiar ni producir.
