El sistema solar parece funcionar como una maquinaria perfecta, con órbitas estables y trayectorias previsibles. Sin embargo, un nuevo estudio advierte que esta armonía podría romperse con la ayuda de un inesperado protagonista: Mercurio. Aunque el escenario es poco probable, las simulaciones revelan cómo una estrella que pase demasiado cerca podría desencadenar un caos orbital que pondría en riesgo a la Tierra, Plutón y todo lo que conocemos.
Mercurio, el eslabón frágil que podría romperlo todo
Aunque Mercurio es el más pequeño de los planetas, su comportamiento es todo menos inofensivo. Su órbita ya es conocida por su tendencia al desorden, pero ahora, gracias a una investigación de los astrónomos Nathan Kaib y Sean Raymond, se sabe que podría convertirse en el detonante de un colapso gravitacional sin precedentes. Usando simulaciones de largo plazo, los expertos observaron qué ocurriría si una estrella pasara a menos de 100 unidades astronómicas del Sol —es decir, 100 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

