
Un reciente informe de la Federación Mundial de Obesidad brindó datos alarmantes. Según indicaron, en tan solo doce años, más del 51% de la población mundial, equivalente a más de 4 mil millones de personas, estará lidiando con problemas de sobrepeso u obesidad. Esta tendencia, de acuerdo con el reporte, afecta no solo a los adultos, sino que también que impacta de manera significativa en la población infantil, donde las tasas de obesidad podrían duplicarse entre los niños y aumentar un 125% entre las niñas para el año 2035.
Ante esta realidad, los fármacos inyectables se han transformado en una nueva esperanza. Si bien, inicialmente se desarrollaron para el tratamiento de la diabetes tipo 2, diferentes estudios lograron determinar que también tienen propiedades efectivas en el abordaje del sobrepeso. Dos de los principios activos más destacados en estos medicamentos son la semaglutida y la tirzepatida, los cuales han mostrado su capacidad para influir en la producción de insulina, controlar el apetito y generar sensación de saciedad.
