
Conducir con la ventana abierta puede parecer una opción tentadora en días cálidos o para disfrutar del aire fresco, pero esta práctica puede acarrear una serie de problemas tanto para el conductor, como para los pasajeros y el propio vehículo.
Debido a esto, acá hay cinco razones por las que expertos en el mundo automotor recomiendan conducir siempre con los cristales arriba, pues de esta manera se estaría garantizando la seguridad de los ocupantes y la duración de algunas partes del vehículo.
Cinco razones para no conducir con los vidrios abajo
Mayor resistencia al aire y elevado consumo de combustible: cuando se conduce con la ventana abierta, se crea una mayor resistencia al aire dentro del vehículo. Esto provoca que el motor tenga que trabajar más para mantener la velocidad, lo que a su vez aumenta el consumo de combustible. Estudios han demostrado que conducir a altas velocidades con las ventanas abiertas puede aumentar el consumo de combustible hasta en un 10 %.
